lunes, 7 de julio de 2008

EL GOLEM Y LA LENGUA SAGRADA DE CYBERIA


El Golem y la lengua sagrada de Cyberia

L.Nicolás Guigou, Federico Beltramelli, Victor Silva, Andrés Renna

Con Cyberia1, la absolución temporal que inhibe de un espacio al pensamiento, eclosiona al sujeto como entidad concreta trasladándolo a un no-lugar: "El sujeto individual, esa curiosa entidad de la cual nos hemos distanciado últimamente. Gracias a Dios que es nada mas que una ficción"- rememora Taussig2. Se acabaron los problemas con el nombre propio. A la disolución estructuralista y posestructuralista del sujeto (individual o colectivo), se agrega paradójicamente una impronta mediática desarticulando y produciendo al fin subjetividades sin sujetos. Por primera vez, Cyberia nos permite levantar a las multiplicidades como estrategia. El nombre propio de deshace, y la pluralidad de imágenes se entrecruzan especularmente. No más centralidades en búsqueda de un sujeto, no más lugares, no más huellas: una suerte de rizomática nomadológica3 compulsiva. Sería tan tentador establecer un mapa de Cyberia con los calcos de un rizoma: "Öa diferencia de los árboles o de sus raíces, el rizoma conecta cualquier punto con otro punto cualquiera, cada uno de sus rasgos no remite necesariamente a rasgos de la misma naturaleza; el rizoma pone en juego regímenes de signos muy distintos e incluso estados de no-signos"4. ¿No es acaso Cyberia la concreción de una rizomática nomadológica? ¿No conforma - al igual que el rizoma- "Öun sistema acentrado, no jerárquico y no significante, sin General, sin memoria organizadora o autómata central, definido únicamente por una circulación de estados5?
Las implosiones arborescentes, expresadas en concreciones significantes sólo posibles cuando la rizomática nomadológica se vuelve obligatoria -en definitiva, cuando se produce una coacción y compulsión tendiente a nomadizarnos-; nos alejan de las libertarias ilusiones rizomáticas puras.
Marc Augé, en su diagnóstico de la sobremodernidad6, ha sabido detectar el curioso efecto de estas implosiones arborescentes.
La reterritorialización implota en la "individualización de las cosmologías", en los "los efectos individuales de totalización"7; requiriendo así de un gravamen del nombre propio que muestra a las multiplicidades cerradas en una nueva modulación.
La nomadización en tanto coacción genera identidades monádicas, que recuperan a las multiplicidades y las conjugan con el nombre propio no como un ejercicio de apertura, "El nombre propio no designa a un individuo: al contrario, un individuo sólo adquiere su verdadero nombre propio cuando se abre a las multiplicidades que lo atraviesan totalmente, tras el más severo ejercicio de despersonalización"8; sino en tanto cierre que requiere de accesibilidad y distribuye a las multiplicidades en claves de acceso.
Es así que el disciplinamiento asociado al encierro, que demarcaba en su trajinar a las singularidades identitarias como efecto de poder ("Öapenas terminamos un proceso y ya empezamos otro, eternos pleitistas o procesados, familia, escuela, ejército, oficio, la escuela nos dice, "Ya no estás en familia", el ejército dice, "Ya no estás en la escuela"9), y que tenía a la firma que indicaba al individuo y el número para cuantificar la posición de éste en una masa10; deja su lugar a las `modulaciones´ de los no-lugares de Cyberia.
Espacios pues de control, necesariamente ahistóricos y ajenos a ejercicios identitarios firmes. Un no lugar puede distribuir, o en todo caso, modular accesibilidades y claves de accesos. Es un molde autodeformante.
La linealidad de la cifra (contraseña) tal ve juegue con la pluralidad en el cifrar, con las diferentes claves (password), de accesibilidad y de acceso, remitiendo, sin embargo, a una nueva construcción céntrica aún más autocentrada en la medida que no puede dejar huellas en el mundo ("individualización" de las cosmologías, "soledad"11; cuasi miniaturización: del espacio publico al shopping, del exceso de espacio a su implosión en un contorno individual).
El transitar por las modulaciones de los no-lugares requiere cifras de acceso y reconocimiento: "En cierto modo, el usuario del no-lugar siempre está obligado a probar su inocencia". Se establece así "El control a priori o a posteriori de la identidad y del contrato". Al no-lugar se accede "Öen estado de inocencia. Las palabras casi ya no cuentan. No hay individualización (derecho al anonimato) sin control de la identidad".12 El "dividuo"13 que recorre la Cyberia no es un nómade sin rostro, ni tampoco un individuo en un encierro: es un cifrar en un molde deformante donde ya no hay separatividad segmentaria, digamos `lugares´ cargados de improntas identitarias, dadores de disposiciones identitarias y de identificación( no al menos vía "el poder penetra en los cuerpos" de Foucault, o la versión bourdiana del habitus).

Por otra parte, un no-lugar se caracteriza por dejar únicamente como reservorio simbólico a la gestualidad inmediata (límite claro a la resignificación).
Amnesia o memoria inmediata que se admite sólo cuando la velocidad permite las posibilidades de reterritorializaciones excesivamente centradas y a la vez evanescentes ("dividualizadas"), en la que la hiperbólica significante y la dromología14 se unen.
La búsqueda de similitudes - última rémora del pensamiento en estado salvaje15 bien estudiada por Foucault en Las palabras y las cosas16- se redescubre ya sin espacio entre las hierbas y las estrellas. La autosustentabilidad significante (Cyberia), termina con la ya cuestionada y percudida arbitrariedad del signo, mostrando que la producción de El Golem es posible.

En Cyberia, las abandonadas similitudes entre las palabras y las cosas vuelven bajo el riesgo (¿o promesa?) que siempre guardaron: la asimilación. Se dislocan así y se permiten (en cuanto visibles) dos miradas: la postulación del mundo como un no-lugar generalizado en el cual los terrores cosmológicos, atávicos, de desaparición del universo mediante su compresión (el mismo y su reiteración) permanecen firmes (Baudrillard, Virilio); o bien se le asigna a la virtualización una `porosidad´ (como es el caso de Lévy) en la cual la máquinaria binaria parecese atascarse (¿será virtual?, ¿será real?), dejando atrás la figura del oxímoron (RV)17. Una línea podría pasarse entre-ideas: no más nombres. Un número acertado, en todo caso, de jugadas del Nombre:

"Si (como el griego afirma en el Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa,
en las letras de rosa está la rosa
y todo el Nilo en la palabra Nilo"18.

La reificación del simulacro, la `realidad y su doble´ son fisonomía de pensamiento del tiempo de la interdicción y por ende de la nominación. Tenemos sólo El Golem. El consejo de Augé se vuelve más necesario que acertado: MANTENGAMONOS DESPIERTOS19.


NOTAS:

* - Robo a Arturo Escobar esta expresión desamparada, casi desértica, que intitula su tematización sobre el Ciberespacio y la Cibercultura. Ver: "Welcome to Cyberia: notes on anthropology of ciberculture". Current Anthropology, Nro.35, The University of Chicago Press, Chicago, 1994.

2 -Michael Taussig, Un gigante en convulsiones. Gedisa, Barcelona, 1995,pág.13.

3-Gilles Deleuze y Félix Guattari, Rizoma. Pre-textos, Valencia, 1977,pág.55. En esta traducción de C.Casillas y V.Navarro aparece la adecuada expresión `rizomática nomadológica´.

4-Gilles Deleuze y Félix Guattari, Mil mesetas. Pre-textos, Valencia, 1980, pág. 25

5-Idem, pág.26.

6 Ver: Marc Augé, Los `no-lugares´. Espacios del anonimato. Gedisa, Barcelona, 1993. Del mismo autor y acerca de la sobremodernidad ver: Hacia una antropología de los mundos contemporáneos, Gedisa, Barcelona,1995 y Les sens des autres. Actualité de l´anthropologie, Librairie Arthème Fayard, París.

7 -Marc Augé, Hacia una antropología de los mundos contemporáneos. Gedisa, Barcelona,1995,pág. 86 y 130.

8 -Gilles Deleuze y Félix Guattari, Mil Mesetas, pág. 43

9 -Idem,pág. 214.

10 Gilles Deleuze, "Posdata sobre las sociedades de control". Revista Ajoblanco, Nro.51,abril 1993.

11 -Sobre la soledad en la sobremodernidad, ver bibliografía de Marc Augé ya citada.

12-Marc Augé, Los `no lugares´. Espacios del anonimato.Gedisa, Barcelona, 1993, pág.106.

13-Gilles Deleuze, "PosdataÖ

14-Paul Virilio, "Dromología:la lógica de la carrera". Revista Letra, Nº 39, Madrid, jul/agosto.

15-Sobre el pensamiento en estado salvaje, ver: Claude Lévi-Strauss, El pensamiento salvaje. Fondo de Cultura Económica, México,1964.

16-Michel Foucault, Les mots et les choses, une arquéologie des sciences humaines. Gallimard, París,1966.

17- Sobre la superación de la dicotomía virtual vs. real ver Pierre Lévy, O que é o virtual?. Ed.34, Río de Janeiro,1996.

18 -Jorge Luis Borges, El Golem. In: Nueva Antología personal. Brugera,Barcelona, 1980.

19-Marc Augé, La guerra de lo sueños. Gedisa, Barcelona, 1998.



A la disolución estructuralista y posestructuralista del sujeto se agrega paradójicamente una impronta mediática desarticulando y produciendo al fin subjetividades sin sujetos. Por primera vez, Cyberia nos permite levantar a las multiplicidades como estrategia.