sábado, 5 de julio de 2008

RELATO EGIPCIO DE LA CREACION



Relato de la Creación

El relato de la Creación que ofrecemos a continuación es, por su belleza formal y por su profundidad, un documento importantísimo para entender la mentalidad egipcia y la influencia que ésta tuvo sobre la hebrea. El elemento central de este relato es Kephera, el escarabajo, que es la forma que adopta Ra para ser creador (Kepher). Símbolo de la regeneración, según Horapolo (1-10) o del sol, según Clemente de Alejandría (Stromat. V) el escarabajo era para los gnósticos un símbolo de Cristo, al que llamaban «el buen escarabajo»1.

Este relato procede de una de las obras más importantes del célebre egiptólogo E. A. Wallis Budge: Los Dioses de los Egipcios2. La traducción que presentamos, realizada por el propio Wallis Budge, es esencialmente literal. Con todo, dado el carácter simbólico de las palabras-jeroglíficos que componen este texto, hemos creído oportuno prescindir de cualquier comentario o nota aclaratoria. Como ocurre con la poesía, que en el fondo es lo que es este texto, cualquier intento de interpretación racionalista lo que suele hacer las más de las veces es disecar y matar lo que estaba vivo.

Así, pues, ahí está el texto, en su desnudez jeroglífica, con la versión al castellano de la traducción de Wallis Budge.

* * *

XXVI. 21.
El Libro del conocimiento de la evolución de Ra


y del derrocamiento Apep. Las palabras de Neb-er-tcher (que) él dijo


después de que él llegó a ser. Soy el que llegó a ser,


en la forma de Kephera, fui el creador de lo que llegó a ser,


el creador de todo lo que llegó a ser; después de mi llegada a ser muchas


fueron las cosas que llegaron a ser saliendo de mi boca. No


existían cielos, no existía la tierra, no habían sido creados


las cosas de la tierra, (plantas) ni los reptiles en el lugar éste;


Yo me alcé sobre ellas saliendo de Nu (el abismo primaveral del agua)


desde un estado de inactividad. No encontré un lugar sobre el que pudiera mantenerme


en pie. Elaboré un hechizo sobre (o con) mi corazón.


Establecí un fundamento en Ma e hice los atributos todos


Yo estaba solo, (pues) no había escupido en la forma de Shu, no


había yo emitido Tefnut3 no existía otro


que trabajase conmigo. Hice un fundamento en mi propio corazón

(o, por designio de mi propia voluntad)


(y) allí llegaron a ser la multitud de cosas que llegaron a ser (y) de las cosas que llegaron a ser


salieron de las cosas que llegaron a ser de nacimientos, fuera de


las cosas que llegaron a ser de sus nacimientos Yo, hasta yo, tuve unión


con mi mano apretada, me uní conmigo mismo en un abrazo con


mi sombra, emití semen en mi boca propia.


Envié aquello sucesivamente en la forma de Shu, envié humedad sucesivamente


en la forma de Tefnut. Dijo mi padre Nu, Ellos hacen débil


mi ojo detrás de ellos porque por un doble henti procedieron


de mí después (de que) yo me convirtiese de un dios en dioses tres


es decir, (lo extraje de mí mismo) (y después) yo llegué a ser en la tierra ésta. Se alzaron


por tanto Shu (y) Tefnut en la acuosa materia inerte


desde donde estaban, (y) me trajeron mi ojo


en su naturaleza. Después, por tanto, de que yo hubiere unido sus miembros


(Yo) lloré sobre ellos, y llegaron a ser hombres y de mujeres


las lágrimas que salieron de mis ojos (y) se encolerizó


contra mí después de que vino (y) encontró (que) ya había hecho otro


en su lugar. (Yo) doté aquello con el esplendor que había hecho.


Habiendo procurado acercar, por consiguiente, su lugar en después, (hacia) mi rostro


por consiguiente, enrolló la tierra en toda su extensión. Cayó


el tiempo (o las estaciones) sobre sus plantas, lo doté


con lo que había tomado posesión de él vine a ser de (o en las plantas la forma de)


los reptiles todos, (y) las cosas que cree todas (están) en ellas.


Engendré Shu (y) Tefnut (Seb) y Nut. Engendraron


Seb y Nut a Osiris, Horus-Khent-an-maati, Set Isis


Neftis de (su) seno, uno después de otro, por ellos (mismos)


engendraron (y) multiplicaron en la tierra ésta.






1. Ver a este respecto Los Símbolos de los Egipcios de Fréderic du Portal, 2ª edición. Ed. Obelisco, Barcelona, 1987. volver

2. The Gods of the Egyptian or Studies in Egyptian Mithology, de E. A. Wallis Budge, vol. I, Londres, 1904. volver

3. Esto es: No había emitido sucesivamente la emanación de mi cuerpo, que adoptó la forma de Shu, ni la humedad que tomó la forma de Tefnut. (Nota de E. A. Wallis Budge). volver